¿Cómo saber si sufro de fibromialgia?

¿Cómo saber si sufro de fibromialgia?

 Aunque no es tan fácil de determinar, la fibromialgia presenta algunos síntomas que ayudan a definir su diagnóstico. Conoce cuáles son.

La fibromialgia es una enfermedad que se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado y sensación dolorosa en puntos específicos.  Es la tercera enfermedad reumatológica diagnosticada con mayor frecuencia, después de la osteoartritis y de la artritis reumatoide. Es más frecuente en la mujer, de tal manera que se diagnostica en un hombre por cada ocho a nueve mujeres.

Esta enfermedad es una de las afecciones de la salud que más repercute en la calidad de vida de las personas que la padecen. Sin embargo, es posible disfrutar de la vida a pesar de saber que hasta la fecha no hay una cura definitiva, pero se puede tratar de una manera adecuada y satisfactoria.  ¿sabes cómo se diagnostica la fibromialgia? Aquí te contamos.

Cómo se diagnostica la fibromialgia

 Actualmente la falta de una base científica fiable en especial pruebas de laboratorios hace poco objetivo su  diagnóstico eficaz e inmediato de la enfermedad. Se le identifica por signos y síntomas propios de la patología. Pero  hay que descartar otras enfermedades, que puedan simular una Fibromialgia o estar acompañándola,  lo que se conoce como “diagnóstico diferencial”.

Por lo general, será un doctor especialista en medicina del dolor, reumatología o medicina interna, con interés y formación en fibromialgia, el más indicado para llevar a cabo un examen físico exhaustivo que incluya todo tipo de pruebas analíticas y de laboratorios, con el fin de diagnosticar y descartar enfermedades que puedan dar lugar a un error de diagnóstico.

Es conveniente una evaluación psicológica completa. Cabe resaltar que uno de los tipos de fibromialgia es la  tipo IV, donde el paciente realmente cree padecer la enfermedad, pero en realidad no es así y la tipo III que es coexistente o secundaria a enfermedad psiquiátrica o afección emocional.

Algunas pautas para diagnosticarla

La fibromialgia se caracteriza por la presencia de dolor en regiones que abarcan áreas específicas del cuerpo (4 de las 5 regiones corporales), ya los18 puntos o tender points no son específicos para el diagnóstico.

El dolor debe estar presente en forma persistente y difusa por al menos tres meses en por lo menos en 4 de estas 5 regiones y a esto se suma sintomatología asociada tal como sueño no reparador, fatiga crónica y permanente, síntomas neurológicos o cognitivos, como olvidos frecuentes y disminución de la capacidad para concentrarse, sensación de hormigueos en manos y pies, síntomas gastrointestinales, cefalea, sensación de tristeza constante, Podríamos estar frente a lo que se conoce como fibromialgia.

Normalmente se trata de un proceso gradual que muestra, al principio, síntomas leves que después se van agudizando. En menor porcentaje también se registran casos de personas que sufren fibromialgia a partir de un hecho desencadenante como puede ser un traumatismo, una intervención quirúrgica o estrés.

Qué hacer durante una crisis de dolor

Es preciso tener en cuenta que la fibromialgia es una enfermedad crónica pero no es degenerativa y evoluciona en brotes, es decir, el paciente tendrá épocas donde los síntomas son leves o inexistentes y épocas difíciles con un incremento considerable de dolor.

Ante un posible brote o  crisis, se recomiendan tratamientos que minimicen el cansancio y el dolor, como los medicamentos analgésicos y coadyuvantes como neuromoduladores, también la acupuntura, terapia neural y diversas técnicas propias de la medicina alternativa y funcional.

La acupuntura, por ejemplo, es una forma de medicina china que utiliza agujas finas para estimular determinadas áreas del cuerpo denominadas puntos de acupuntura. Se utiliza habitualmente para reducir diversos tipos de dolor.

Funciona al reducir la inflamación y estimular la liberación de los calmantes propios del cuerpo, es decir, las endorfinas.

Por su parte, la terapia neural promueve una regulación del organismo que mejora los síntomas de la enfermedad. Mediante la microinfiltración de procaína en bajas concentraciones en puntos específicos, se puede bloquear la conducción nerviosa de estos puntos, provocando un alivio inmediato durante episodios agudos de dolor que puede mantenerse por varios días.

Hay que tener en cuenta que la forma cómo se acepta y afronta el dolor es crucial para mejorar la calidad de vida de las personas con fibromialgia y para ello la terapia

Psicológica puede dar las herramientas necesarias, además de servir de ayuda para superar la ansiedad, tristeza o apatía que suelen acompañar a la enfermedad.

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2020-03-26T09:14:44-05:00

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